Ecuador vive horas oscuras en los momentos actuales. El descontento social frente a políticas que afectan a las clases empobrecidas, la falta de garantías para los territorios indígenas y comunitarios frente a una violenta agenda extractivista, mantiene en movilización permanente a las organizaciones sociales y el movimiento indígena. En este contexto y después del encuentro de organizaciones de fe, agrupadas en la Red Nacional de Pastoral Ecológica del Ecuador e inspirados por la reflexión sobre las Orientaciones Pastorales ante los Impactos de la Minería que anima la Red Iglesias y Minería, las organizaciones presentes emiten una carta de solidaridad a las comunidades afectadas y en resistencia.
Queridas compañeras y queridos compañeros, defensoras y defensores de la vida, de los territorios y de los pueblos:
Las organizaciones y comunidades de fe que nos reunimos en Quito, los días 19 y 20 de septiembre, para reflexionar sobre las Orientaciones Pastorales de las Iglesias frente a la Minería, les enviamos nuestro saludo fraterno, lleno de solidaridad y gratitud por sus acciones y luchas, que son también las nuestras.
Con profunda preocupación constatamos cómo nuestro querido Ecuador continúa siendo golpeado por la voracidad del extractivismo minero, petrolero, maderero y de monocultivos. A ello se suman la contaminación de mares y ríos, la destrucción de la Amazonía y de los bosques, y la expansión de megaproyectos viales que amenazan territorios comunales y áreas protegidas. Estos proyectos, casi siempre impuestos sin consulta previa y con violencia, se sostienen a costa de la represión y persecución contra quienes defienden la vida, la cultura y la armonía con la naturaleza.
Inspirados por el llamado del papa Francisco a cuidar la Casa Común, y unidos al horizonte de una verdadera “Paz con la Creación”, como nos dice el Papa Leon XIV, renovamos nuestro compromiso de acompañar y fortalecer las luchas de resistencia que ustedes encarnan con valentía.
Queremos expresarles nuestra cercanía, cariño y apoyo. Les animamos a seguir afirmando sus experiencias comunitarias —económicas, sociales, culturales y espirituales— que muestran que otro modo de vivir, en equilibrio con la naturaleza y en respeto con todos los seres, es posible.
Las comunidades, organizaciones sociales, iglesias, universidades y autoridades de Cuenca y Azuay nos han dado un ejemplo esperanzador: es posible decir sí al agua, sí a los páramos y no a la minería. Ese triunfo nos confirma que la unidad, la organización y la resistencia dan frutos y abren caminos. Ustedes, hermanas y hermanos, caminan en esa misma senda de esperanza.
Estamos convencidos de que ¡la vida triunfa! Porque Dios Padre-Madre acompaña a quienes luchan por la justicia, y porque no podemos fallar a las generaciones que vienen, que reclaman de nosotros un mundo sano, justo y solidario.
Con afecto y firmeza, en el Dios de la Vida,
Conferencia Eclesial Amazónica CEAMA
CÁRITAS Ecuador
Red Eclesial Panamazónica – REPAM Ecuador
Red Iglesias y Minería – Nodo Ecuador
Movimiento Laudato Si – Capítulo ecuador
Fundación Alejandro LABAKA
JPIC Conferencia Ecuatoriana de Religiosas y Religiosos de Ecuador
JPIC Hermanos Capuchinos de Ecuador
Congregación de la Providencia


