La Creación está gimiendo y espera nuestra acción. Ecoespiritualidad frente al extractivismo

Cuidado con elegir el viejo sistema con ropa nueva.

Estamos llamados  a cambiar este sistema.

Lorna Gold directora del MLS[1]

[1] Palabras de Lorna Gold en la preparación de este encuentro, el 12 septiembre de 2026.

Introducción

Gracias al Movimiento Lautado Si por la invitación a la Red Iglesias y Minería a participar en este panel sobre la Incidencia profética y transición energética justa en clave Laudato Si.

Los profetas bíblicos y de la tradición cristiana vieron las injusticias de su tiempo y sus víctimas, analizaron las causas, identificaron los determinadores y beneficiarios e indagaron lo que Dios les pedía decir y hacer en ese momento de la historia. Un camino similar debemos realizar hoy frente al extractivismo minero-energético para evitar al “colapso inminente”[1].

Presento esta reflexión en tres momentos: una mirada extractivismo, una iluminación bíblica y una propuesta para avanzar.

Una mirada al extractivismo

El extractivismo es “sacar” la mayor cantidad de “recursos” de la naturaleza y los seres humanos, en el menor tiempo posible, con la mínima “inversión” para satisfacer el mercado global y obtener la mayor ganancia posible. Cuando se profundiza agresivamente se convierte en “extraheccion” -quitar con violencia o arrancar[2], que es el punto más “avanzado” del extractivismo, para el que la corrupción es inherente y por eso ética y religiosamente inaceptable[3].

El extractivismo se convirtió en la manera de ver la vida y el mundo; en una lógica que determina el modo de explotar y utilizar el petróleo, el oro, la soya, los animales, el agua, los bosques y el aire; de parir los hijos[4] y educarlos, de consumir y vestir; de relacionarnos con familiares y amigos, de comprender a Dios y relacionarnos con Él. Esta lógica coloca la vida humana y de la naturaleza al servicio de la ganancia y la acumulación acelerada y por eso depreda y degrada la vida[5].

El extractivismo es fundamental para la etapa actual del capitalismo[6] que ha convertido el mercado y el consumo como razón de ser de la humanidad, que le ofrece la vida al dios del capital y le sacrifica la tierra, el aire, el agua y millones de especies, incluida la humana. Es muy difícil resistirle porque ha invadido, sutilmente, el corazón, la mente y las emociones[7]. “La presión para producir y para aportar rendimiento alcanza hoy todos los ámbitos vitales, incluso la sexualidad”, afirma Byung-Chul Han[8].

El Consejo Episcopal de Latino América, CELAM, realizó un profundo Discernimiento a la luz de la encíclica Laudato si, cuyos frutos publicó en la Carta Pastoral Discípulos misioneros Custodios de la casa común. En ella enumeró los desastres humanos, ambientales y sociales causados por el extractivismo, especialmente el minero y llamó a la Iglesia Continente a la Conversión Ecológica Integral, recordando que La Fe sin obras es muerta. El Sínodo de la Amazonía profundizó este llamado y propuso Nuevos Caminos para la Iglesia y para una Conversión Ecológica integral. El Papa Francisco en La Exhortación Apostólica Querida Amazonía presentó cuatro sueños: el social, el cultural, el ecológico y el eclesial, necesarios para superar la crisis. Y en la Exhortación Laudate Deum, con motivo de la COP28 en Dubai en 2023, urgió tomar decisiones consecuentes con su agravamiento del calentamiento global. El Papa León ha ratificado este llamado, lo mismo han hecho Las Iglesias del Sur Global[9] con motivo de la COP30 y la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles en Santa Marta.

La coyuntura global actual profundiza el extractivismo con escalada armamentista, el incremento de las guerras, la extracción desaforada de minerales críticos y tierras raras, la crisis de los combustibles fósiles, el incremento de los incendios en el planeta y la destrucción de ecosistemas fundamentales para la vida. Hay un genocidio y un ecocidio que profundiza la vulnerabilidad de las personas e instituciones defensoras de los derechos humanos, derechos de los pueblos y de la naturaleza.

Hay que desenmascarar los grupos de Poder Global y las élites del Sur, responsables de esta destrucción, y sus falsas y seductoras soluciones, que agravan el problema.

Los ataques del gobierno de los Estados Unidos y de sus gobiernos aliados en el Continente al  cristianismo que, por fidelidad a Jesús Cristo, rechaza la guerra en los diversos países, condena el genocidio de Gaza, defiende a los pobres, a los migrantes, a la tierra y los derechos humanos, de la naturaleza y de los pueblos… y junto a la descalificación al Papa León XIV, quieren quitar su fuerza ética y profética en la defensa de todas las formas de vida.

Una iluminación bíblica

San Pablo le dijo a los cristianos de Roma[10] (Rom 8, 14-15; 19-22): “Los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios. Y ustedes no recibieron espíritu de esclavitud para volver al miedo…

La creación espera ansiosa que se revelen los hijos de Dios. Ella quedó sometida al fracaso, no por su gusto, sino a causa del que la sometió, y espera ser liberada de la esclavitud de la corrupción para entrar en la libertad esplendorosa de los hijos de Dios. Pues sabemos que hasta el momento actual toda la creación está gimiendo con dolores de parto, y no solo ella, sino también nosotros, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros mismos estamos gimiendo interiormente, anhelando la adopción filial, el rescate de nuestro cuerpo.

Según san Pablo, la creación siente el fracaso,  espera ser liberado de la esclavitud, gime con dolores de parto y espera ansiosamente la revelación de los hijos de Dios, que son los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, no por el espíritu de esclavitud que los lleva al temor.

En el griego del NT[11] κτίσις ktísis, creación, criatura  y el verbo κτίζω ktízo crear, fundamentar, y los términos relacionados “se refieren a Dios como Creador o a su creación y sus creaturas”[12].

De la meditación de este pasaje bíblico frente extractivismo minero energético surgen los siguientes interrogantes, con unas respuestas que ustedes pueden completar:

  • ¿Cuál es la causa de los dolores y gemidos de la creación? La introducción violenta de aparatos tecno-mecánicos en las entrañas de la tierra para extraer minerales, petróleo, gas y tierras raras; el llanto, los gritos, el hambre, la enfermedad, la muerte y el riesgo de desaparición de pueblos ancestrales, comunidades campesinas y urbanas marginadas; la contaminación del aire, los ríos, los mares, el deshielo de los casquetes polares y la destrucción de la capa de ozono; los huracanes, ciclones, tsunamis agudizados por temperaturas extremas del cambio climático. Entre todas y toda podríamos completar la lista.
  • ¿Quiénes sometieron y esclavizaron la creación? Pequeños grupos de poder económico-político que la esclavizaron por ambición, sin importar las consecuencias, sacrifican la vida en el altar de la acumulación, sin escuchar el grito de la tierra y los pobres.
  • ¿Cuál es el fracaso de la creación? La captura de la mente, el corazón y los sentimientos de los hijos de Dios, de toda humanidad, por esta lógica que naturaliza y normaliza una manera de ser y actuar que la está destruyendo.
  • ¿Y qué dice a los cristianos/as de hoy? Que la fidelidad al Dios del Evangelio, la credibilidad ante el mundo y la vida de las futuras generaciones, depende de la respuesta a los gemidos y las actuaciones para liberarla de la esclavitud, liberándose con ella. Así demostrarán que son guiados por el Espíritu de Dios.

El extractivismo ha colocado el poder y el dinero por encima de la vida. Despreciando la creación, desprecia al Creador por eso existe el conflicto entre el extractivismo y la creación.

Jesús advierte que “no es posible servir a dos amos… No pueden servir a Dios y al dinero” (Mt 6,24). Ya sabemos las consecuencias de servir al dinero. Si elegimos a Dios, debemos cuidarnos de elegir al Dios de Jesús de Nazaret, al Dios del Evangelio. Existen muchas imágenes de Dios, tergiversadas por el capital y el extractivismo.

Propuestas para seguir avanzando

Hay decisiones que corresponden a los gobiernos y especialistas, pero todos debemos aportar y exigir soluciones reales. Para esto consideramos urgente:

  1. Implementar el Acuerdo de Escazú y elegir personas idóneas.
  2. Acelerar los procesos de formación en ecología integral y movilización.
  3. Exigir a los países pasar de la «reducción de emisiones» (GEI, descarbonización) a la «reducción de afectaciones» a la VIDA humana y del planeta.
  4. Exigir a la sociedad civil, las empresas y los gobiernos asumir el decrecimiento.
  5. Superar las propuestas tecnocráticas e incluir los aportes éticos y  ecoespirituales y las reflexiones biocéntricas y cosmocéntricas.
  6. Desenmascarar el poder corporativo para superar las dependencias neocoloniales.
  7. Impulsar la desinversión en minerales y combustibles fósiles.

Asumir  e implementar los siguientes mandamientos:

  1. Sean sobrios para resistir al consumismo, la felicidad no está en consumir.
  2. Edúquense en la conversión ecológica integral y las espiritualidades contemplativas.
  3. Fortalezcan las comunidades locales, con sus planes de vida, soberanía alimentaria, energética y cultural. Sus territorios y  los biomas ribereños y oceánicos, son sagrados.
  4. Dialoguen con la comunidad científica para que las acciones respondan a la crisis e incidan en las políticas de los Estados.
  5. Promuevan las narrativas de esperanza y de vida frente a las narrativas que justifican la destrucción y la muerte.
  6. Transformen el sistema económico, no es posible el crecimiento infinito en un plane­ta finito.
  7. Detengan la expansión del extractivismo minero energético.

 

La salvación del planeta requiere cambios urgentes que no vendrán del sistema que causó la crisis. Coloquémonos en proceso de transformación.

Alberto Franco Giraldo, CSsR.

Nodo Colombia Red Iglesias y Minería.

 

PREGUNTA PARA DIALOGAR: ¿Qué resistencias encuentro en mi entorno vital y en la Iglesia para responder proféticamente al gemido de la creación, y cómo superarlas?

 

[1] Iglesias del Sur Global -Las Conferencias Episcopales de África, Asia y América Latina y el Caribe con el apoyo de las de Oceanía y Europa- Manifiesto por la casa común: “Hacia la paz con la creación: un llamamiento urgente por «una transición justa más allá de los combustibles fósiles». Con motivo de la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, en Santa Marta, 24 al 29 de abril de 2026.

[2] Eduardo Gudynas, ha venido trabajando los extractivismos en sus diversas dimensiones, una de ella la teológica y espiritual; para un acercamiento al concepto de extractivismo, ver:   http://ambiental.net/wp-content/uploads/2015/12/GudynasApropiacionExtractivismoExtraheccionesOdeD2013.pdf, consultado el 20 de marzo de 2024.

[3] Cf. GUDYNAS, Eduardo, Extractivismo y corrupción. Anatomía de una íntima relación, Ed. Desde abajo, Bogotá, 2018.

[4] Expresión de Luz Marina Quintero, madre y defensora de derechos humanos y ambientales

[5] Notas personales sobre Teología extractivista neoliberal. Una reflexión en construcción”. compartida con la Comunidad Ecoespiritual de la RIM.

[6] Para esta reflexión, el neoliberalismo “Es una teoría político-económica que retoma la doctrina del liberalismo clásico y la replantea dentro del esquema capitalista actual bajo principios más radicales… se opone a (la) intervención (del Estado) en el funcionamiento de la economía… Es partidario de la reducción del gasto social, de propiciar la libre competencia, de las grandes corporaciones, y de debilitar y desintegrar los sindicatos…  una sociedad debería estar subordinada a las leyes de mercado”: https://www.significados.com/neoliberalismo/, consultado el 16 de diciembre del 2021.

[7] El sistema económico neoliberal invadió todos los espacios de la vida: https://www.eldiario.es/contrapoder/neoliberalismo-estado-de-bienestar_132_4638721.html, consultado el 16 de diciembre del 2021. Un panorama de la “toma” de América Latina  por el neoliberalismo lo presenta el libro “Cultura y Neoliberalismo”, compilación de Alejandro Grimson, publicado por CLACSO y realizado por 19 autores y autoras del continente: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/gt/20100919072253/grimson.pdf, consultado del 16 de diciembre del 2023.

[8] BYUNG-CHUL, Han, La desaparición de los rituales, Herder, Barcelona, 2020, 112.

[9] Iglesias del Sur Global lo conforman Las Conferencias Episcopales de África, Asia y América Latina y el Caribe en el Llamado por la justicia Climática y la casa común: Conversión ecológica, transformación y resistencia A las falsas soluciones. Y recibieron el apoyo de Oceanía y Europa para el Manifiesto por la casa común: “Hacia la paz con la creación: un llamamiento urgente por «una transición justa más allá de los combustibles fósiles», con motivo de la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, en Santa Marta, 24 al 29 de abril de 2026.

[10] Romanos 8, 14-15.19-22. Traducción, CANTERA, Francisco; IGLESIAS, Manuel,  La Sagrada Biblia. Versión crítica sobre los textos  hebreo, arameo y griego”, BAC, Madrid, 2000, contrastada con La Biblia de Nuestro Pueblo, SCHÖKEL, Luis Alonso, Ed. Mensajero y M. Claretianos, Bilbao, 2010.

[11] Cf. BALZ, Horst; SCHNEIDER, Gerhard, Diccionario exegético del Nuevo Testamento, Sígueme, Salamanca, 1996, 2427-2433.

[12] Ibíd., 2428.

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