Latinoamérica, 20 de noviembre, 2023

Monseñor Rodolfo Valenzuela Núñez
Presidente de la Conferencia Episcopal Guatemala

Estimados Hermanos Obispos de Guatemala,

Paz y Esperanza en Cristo, nuestro Maestro y Buen Pastor.

La Red Iglesias y Minería acaba de realizar su Encuentro Continental en la Ciudad de Guatemala, de 3 a 7 de noviembre. Fue un tiempo sagrado de escucha, acogida de las comunidades en resistencia y defensa de la vida, apoyo al pueblo de Guatemala en su reivindicación por la paz y la democracia.

Participaron más de 80 personas, de 14 países, con la presencia del obispo Mons. Vicente Ferreira, presidente de la Comisión para Ecología Integral y Minería de la Conferencia Episcopal de Brasil, de hermanos/as de otras confesiones cristianas y del director del Centro de Programas y Redes de Acción Pastoral del CELAM.

Agradecemos mucho a Mons. Bernabé, por su presencia virtual y el acompañamiento al encuentro, con en el saludo virtual que nos hizo llegar. Tenemos deseo de seguir estrechando caminos de colaboración pastoral desde la Pastoral de la Tierra y la REMAM, que Mons. Sagastume anima.

Acompañamos con preocupación los momentos de conmoción social y política que vive Guatemala, las manifestaciones pacíficas del pueblo y la represión, con perspectivas antidemocráticas y autoritarias, del Estado.

Es muy inspirador y esperanzador el compromiso de la Iglesia de Guatemala al lado del pueblo, con destaque por la persona del Cardenal Ramazzini, de algunos obispos, de muchos sacerdotes y de la vida religiosa.
En algunos países de Centroamérica y de América del Sur, la Iglesia se está destacando en su posición profética, en defesa de la democracia, de los derechos humanos y de la Madre Tierra.

Les agradecemos por este testimonio evangélico de cercanía a los dolores y alegrías del pueblo de Dios y nos colocamos a su disposición en lo que podamos colaborar y apoyar.

Cuenten también con nuestra oración, para que nunca les falten la sabiduría y la parresía de los discípulos de Cristo, en el Espíritu que lo resucitó.

¡Paz y vida para Guatemala y para el mundo!

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