Suspensión del proyecto minero Romero marca un hito en defensa de la vida en república dominicana

El presidente Luis Abinader anunció la noche de este 4 de mayo la suspensión inmediata de toda actividad relacionada con el proyecto minero Romero, ubicado en la provincia de San Juan. La decisión fue tomada tras una seria de movilizaciones ciudadanas que alcanzaron su punto más álgido el domingo 3 de mayo, cuando miles de personas realizaron una marcha en defensa del agua.

Luis Abinader fundamenta su decisión en el artículo 38 de la Ley 64-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales y reconoce el sentir de la población que rechaza el proyecto minero. «Si la población rechaza de manera masiva un proyecto de esa categoría, no es viable continuarlo”, publicó el presidente en su red social de X.

La decisión fue celebrada por las familias de la provincia de San Juan con concentraciones públicas que se extendieron hasta la noche, luego de conocerse la medida presidencial.

Este triunfo popular es la expresión de un proceso organizativo de más de catorce años en defensa del agua y el territorio. La articulación ha sido impulsada por una amplia coalición social y eclesial, en la que destacan la Iglesia Católica de San Juan, liderada por el padre Santos Cabral Luciano, la Iglesia Evangélica del Suroeste, en alianza con el Movimiento Suroeste Unido por el Agua y la Vida, el Comité Suroeste por el Agua y la Vida (Ray González), la ADP, la Junta de Regantes del Valle de San Juan, el Alcalde Lenin de la Rosa, el Diputado Dr. Mélido Mercedes Castillo, y las comisiones ambientales de la UASD y la Academia de Ciencias.

El proyecto Romero, promovido por la empresa canadiense GoldQuest Mining Corp., plantea la explotación subterránea de oro y cobre en el municipio de Hondo Valle, en plena Cordillera Central. Esta zona es considerada una de las principales fuentes hídricas del país, así como una zona clave para garantizar la soberanía alimentaria, pues su basta producción de habichuelas, maíz y arroz, han hecho que sea denominada como el “Granero del sur”.

En este contexto, el 27 de abril de 2026 la provincia de San Juan vivió una huelga general pacífica de 24 horas, con una adhesión generalizada en defensa de sus fuentes hídricas y su vocación agrícola. La masiva marcha realizada este 3 de mayo también demuestra el sentir popular. Por eso, la decisión de suspender el proyecto es un reconocimiento a la voluntad ciudadana y al papel de las comunidades en la protección de la vida y la Casa Común.

Desde la Red Iglesias y Minería extendemos un abrazo a las comunidades de San Juan en su lucha por un futuro más justo y sostenible. Su firmeza nos transmite esperanza y la certeza de que un nuevo mundo es posible. Reconocemos que el proyecto minero no ha sido cancelado definitivamente ni es el único en la Republica Dominicana.

Existen alrededor de 90 solicitudes de explotación de proyectos mineros en fase de exploración. Las concesiones otorgadas en años anteriores continúan vigentes, lo que deja abierta la posibilidad de que los conflictos se reactiven en el futuro. En ese sentido, organizaciones del territorio han reiterado su llamado a avanzar hacia la cancelación definitiva de dichas concesiones.

Entre las propuestas en discusión se encuentra la declaración del área como Reserva Natural Romero, iniciativa presentada en 2022, que busca garantizar la conservación de los ecosistemas de la región.

La experiencia de San Juan es un vivo ejemplo de articulación entre comunidades, iglesias y organizaciones en la defensa del agua como bien común.

En un contexto regional marcado por tensiones entre modelos extractivos y derechos de las comunidades, este proceso abre un espacio de reflexión sobre caminos posibles hacia un desarrollo que priorice la vida, el cuidado de la creación y el bienestar de las generaciones presentes y futuras.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Créditos fotográficos: Sandy Familia

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