Tribunal dominicano ordena frenar exploración minera en la Cordillera Septentrional

En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, este 5 de junio se emitió una sentencia que marca un precedente en defensa de la vida. Un tribunal de la Cámara Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia de la provincia de Santiago, en República Dominicana, ordenó este 5 de junio de 2026 la paralización de los trabajos de exploración minera del proyecto Cobre El Hoyazo II en la Cordillera Septentrional.

La sentencia acogió una acción de amparo presentada por la Fundación Acción Verde, el movimiento Unidos Somos Más, los sacerdotes Nino Ramos y Rainer Vásquez, la Fundación Fambiente, junto a organizaciones comunitarias, ambientalistas y actores sociales que alertan sobre los riesgos que la actividad minera representa para las fuentes de agua, los ecosistemas y las comunidades que habitan la región.

“Una decision historica que marca un antes y un después, el fallo ordena a la empresa paralizar en todas sus partes el proyecto el hoyazo que abarca o toma algunas zonas protegidas en la cordillera septentrional porque viola la ley de medio ambiente y áreas protegidas. Todavia en nuestro país la justicia es creible, uno de los procesos mas difíciles, porque, por los intereses económicos y políticos que ahí habían”, manifestó el abogado y ambientalista Winston Vásquez Valera.

El fallo, correspondiente a la Sentencia Civil Núm. 0514-2026-SSEN-00026, acoge de manera total la acción de amparo, en contra de la empresa Vertrixi Holding SRL, conocida también como Vertrixi Holdin SRL, el Ministerio de Energía y Minas, y el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, que venía operando en diversas comunidades del sistema montañoso, incluyendo exploración minera en zonas de amortiguamiento de áreas protegidas.

La magistrada a cargo del tribunal acogió tanto en la forma como en el fondo la solicitud del accionante, y suspendió de forma indefinida los trabajos de exploración. Además, establece sanciones económicas por incumplimiento para obligar a las autoridades ambientales a garantizar la ejecución del fallo.

La decisión es celebrada por las comunidades y el movimiento ciudadano que durante años viene luchando en defensa del agua, la vida y la naturaleza.

 

Una cordillera megadiversa defendida por sus comunidades

La Cordillera Septentrional es considerada uno de los territorios ecológicos más importantes de República Dominicana. Sus montañas albergan una extraordinaria diversidad biológica y constituyen una de las principales fábricas de agua del país, abasteciendo a comunidades rurales, ciudades y sistemas productivos.

En sus montañas nacen cerca de 300 fuentes de agua que abastecen a más de 100 comunidades campesinas y aportan alrededor del 90 % del agua a la provincia de Puerto Plata. Sus aguas permiten el riego de cultivos como cacao, café, plátano, yuca, frutas y hortalizas, sosteniendo economías familiares y mercados locales.

La defensa de este territorio ha sido liderada por las comunidades que ven amenazada su forma de vida por la expansión de la minería metálica. El pasado 24 de mayo, miles de personas marcharon en Santiago de los Caballeros formando un “escudo humano” en defensa de la Cordillera Septentrional. La movilización reunió a organizaciones sociales, comunidades e iglesias que denunciaron la presencia de proyectos mineros inconsultos que son impulsados por empresas transnacionales en la región.

Un nuevo triunfo para las comunidades

La suspensión del proyecto Cobre El Hoyazo se produce en un contexto de creciente conflictividad socioambiental en República Dominicana. Durante los últimos años, el gobierno ha promovido la expansión de la minería como un modelo de desarrollo para el país, mientras las comunidades denuncian impactos ambientales, sociales y económicos de estos megaproyectos.

El precedente más importante ocurrió apenas un mes antes, cuando el presidente Luis Abinader anunció la suspensión del proyecto minero Romero, impulsado por la empresa canadiense GoldQuest en la provincia de San Juan. La decisión llegó después de más de una década de resistencia social y de movilizaciones bajo la consigna “Agua sí, oro no”, convertida en símbolo nacional de la defensa del agua frente a la minería.

La paralización de Romero y ahora el fallo sobre la Cordillera Septentrional muestran una tendencia creciente: las comunidades están logrando trasladar sus demandas desde las calles hacia la lucha institucional y judicial, obteniendo importantes sentencias que marcan precedentes, en un contexto donde las políticas gubernamentales apuntan a la expansión minera.

En la actualidad existen únicamente tres proyectos mineros en operación en toda República Dominicana: Pueblo Viejo, operado por Barrick Gold y Newmont; Cerro de Maimón, operado por Corporación Minera Dominicana (CORMIDOM); y Quisqueya I, operado por Falconbridge Dominicana (Falcondo). Sin embargo, existen alrededor de 90 solicitudes de explotación de proyectos mineros que se encuentran en fase de exploración; es decir, el modelo extractivo minero se encuentra en plena avanzada, aunque el Gobierno lo niegue.

El papel de las iglesias en defensa de la vida

Uno de los elementos más significativos de este proceso ha sido el acompañamiento de las iglesias y sacerdotes a las comunidades afectadas. En abril, la Conferencia Dominicana de Religiosos y Religiosas (CONDOR) emitió un pronunciamiento público expresando su preocupación por los impactos de la minería en la Cordillera septentrional y su respaldo a las comunidades y sacerdotes que defienden el territorio.

El pronunciamiento retomó las palabras del papa Francisco sobre los conflictos mineros en América Latina y recordó que “el agua vale más que el oro”, una frase que ha acompañado numerosas luchas en la región.

La participación eclesial se hizo visible también en las calles. Sacerdotes, religiosas y agentes pastorales marcharon junto a las comunidades en defensa de la cordillera, consolidando una alianza entre comunidades, organizaciones sociales, movimientos ambientales y sectores de la Iglesia que reconocen la protección de la naturaleza como parte de la defensa de la Creación.

La lucha continúa

Este fallo judicial, emitido en el Día Mundial del Medio Ambiente, abre una nueva etapa para las comunidades y la defensa de la Cordillera Septentrional, que continúa siendo un territorio en disputa. Lo que está en juego es el modelo de desarrollo: un modelo en armonía con la vocación ecológica de la cordillera y las actividades productivas de las comunidades o un modelo basado en la explotación del ser humano y la naturaleza.

“El mensaje está claro, el ambiente esta por encima de cualquier interés económico o cualquier proyecto que vaya a afectar o alterar la biodiversidad y la fauna de nuestra cordillera septentrional y por esa misma razón los proyectos alteren nuestra biodiversidad porque nosotros estamos defendiendo la cordillera septentrional”, mencionó Jorge Morel, presidente de la organización ambiental Fambiente.

Desde la Red Iglesias y Minería celebramos la decisión judicial como un triunfo de las comunidades organizadas y de la defensa de la Casa Común, porque reafirma que el agua, la vida y los territorios deben estar por encima de los intereses extractivos. Nos mantenemos vigilantes y comprometidos con el acompañamiento a las comunidades, porque la defensa de la Cordillera Septentrional continúa.

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