Este preciso mes de noviembre mientras en Belem, Brasil, se celebra la COP30, los pobladores de Mariana, en Mina Gerais, otra región de Brasil, siguen conmemorando a sus muertos, por uno de los crímenes ambientales más terribles a manos de este sistema capitalista extractivista, que deja las vidas de lado. Dom Vicente Ferreira, Obispo presidente de la Comisión de Ecología Integral y Minería de la Conferencia de Obispos de Brasil, recordó a todos los presentes en el evento del Tapiri Amazónico, espacio de espiritualidad y diálogo ecuménico que está presente en la COP30, como construcción colectiva. 
El rompimiento de esa represa de productos tóxicos que dejo fallecidos y una ciudad sumida en el veneno, es un ejemplo claro de lo que hace el modelo extractivista, sobre el que se deben tomar acciones concretas de transformación y cambio. Dom Vicente Ferreira, mencionó como la Iglesia viene acompañando estas heridas en territorios sacrificados y el sentir del documento de las Iglesias del Sur Global (ASIA, ÁFRICA y AMÉRICA LATINA) donde se plantea con mucha claridad el no caer en las falsas soluciones, porque ahora se habla inclusive de minería verde y eso es prácticamente imposible de tener. Y el otro documento que subrayó es el documento que la propia Comisión de Ecología Integral y Minería ha producido, que se refiere justamente a los principios de la ecología integral.
Unión, esperanza y diálogo para exigir justicia climática
El Tapirí ecuménico una experiencia prácticamente de construcción de iglesia en sinodalidad, no solamente a nivel de los espacios católicos, sino de manera ecuménica. La sinodalidad comienza con la espiritualidad de los pueblos, de los pueblos indígenas que tienen su propia espiritualidad, muy relacionada, digamos, o con elementos muy comunes con la espiritualidad cristiana, pero también con su diferencia, una diferencia riquísima.
La espiritualidad desde los territorios, desde los bosques, desde los ríos, los espíritus que conviven con las personas, con la gente, y que nos convocan también a defender la naturaleza. Entonces esa espiritualidad indígena está muy presente aquí en la articulación ecuménica e interreligiosa. Este tapirí ecuménico se da en el marco de la COP-30 en el espacio de la Cumbre de los Pueblos, en Belén de Pará.
El Pastor Josías Vieira, de la Iglesia Bautista ha inspirado al auditorio partiendo del sentipensar: los seres humanos necesitamos RE CONECTARNOS con la naturaleza, ese es el único camino posible para salvar el planeta, ver a la naturaleza, sentir con la naturaleza, saber que somos uno y que nos salvamos juntos.
Propuestas desde la Iglesia: desinversión en minería
¿Por qué es importante detener el saqueo de los territorios de los pueblos originarios de las poblaciones campesinas? Porque es un sistema que no aguanta para más, decía el Papa Francisco, hace más de 10 años. Este 2025, el planeta a superado los límites que advertían los expertos. En este 2025, poblaciones enteras están en riesgo de ser exterminadas por proyectos mineros, petroleros, agroindustriales. Poblaciones enteras tienen que huir de un lugar a otro, para que sus bosques y sus selvas sean destruidos, con fines de más y más ganancia. Las Iglesias en el mundo, pueden tener un rol fundamental en un proceso de transformación colectivo y personal, que pueda cambiar las estructuras del sistema al que asistimos.
En el tapirí ecuménico, la Red de Iglesias y Minería presentó la plataforma por la desinversión y minería y las Orientaciones Pastorales frente a los Impactos de la Minería, como instrumentos concretos de acción frente al modelo devastador que despoja y destruye.



