Revista CLAR dedica su nueva edición a la ecoteología y llama a defender la casa común

En un contexto marcado por la expansión del extractivismo en el sur global, el aumento de los conflictos socioambientales y la profundización de la crisis climática, la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas y Religiosos (CLAR) dedica la nueva edición de su revista a la ecoteología.

La publicación reúne 19 artículos escritos por distintas voces latinoamericanas vinculadas a la Iglesia. A través de ellos se reflexiona sobre la relación entre la fe, la justicia socioambiental, la defensa de los territorios y el cuidado de la Creación.

“Sus páginas nos invitan a caminar por senderos donde la teología se encuentra con los ríos, la espiritualidad conversa con los bosques, la mística contempla la huella divina en lo creado, la profecía se hace defensa de los territorios y la esperanza adquiere el rostro concreto de quienes resisten para que la vida siga siendo posible”, así define el espíritu de esta edición José Luis Loyola, Misionero del Espíritu Santo de México y presidente de la CLAR.

Entre sus páginas se encuentran reflexiones sobre el acompañamiento pastoral a los territorios, la resistencia de las comunidades invadidas por corporaciones mineras y se señala el extractivismo como responsable del sufrimiento de las comunidades y de la naturaleza.

“El sistema neoliberal extractivista se impuso en el mundo con violencia, corrupción, seducción o chantaje, invadió todos los aspectos de la vida y convirtió a la naturaleza y los seres humanos en “recursos” para el mercado y la ganancia de unos pocos”, describe el padre Alberto Franco, misionero redentorista e integrante de la Red Iglesias y Minería, en su artículo, asegurando que estas características vuelven al extractivismo “religiosamente inaceptable”.

Los artículos nos recuerdan que “la crisis ecológica no es solamente un problema ambiental. Es una crisis espiritual, relacional y civilizatoria. Es el resultado de una manera de habitar el mundo que ha roto los vínculos con la tierra, con los otros y con Dios”, advierte José Luis.

En sus páginas la revista está atravesada por el pensamiento de papa Francisco, quien es rememorado por hacer uno de los llamados más fuertes a defender la Casa Común desde la mirada de la Ecología Integral, a partir de documentos fundamentales como la encíclica Laudato Si’ y la exhortación apostólica Laudato Deum.

En su artículo titulado “Cuestiones emergentes de ecoteología para la vida religiosa y la iglesia”, Afonso Murad recoge varias de las ideas centrales de la encíclica Laudato Si’, recordándonos que todo está interconectado y como seres humanos no estamos separados de la creación, sino que formamos parte de ella y por lo tanto debemos protegerla.

“La biodiversidad y la interdependencia entre las criaturas son preciadas para Dios. Ninguna es autosuficiente. Existen únicamente en dependencia mutua, complementándose unas a otras”, es una de las citas recuperadas por Alfonso de Laudato Si’.

Por su parte, Rosita Sidasme, religiosa de las Hermanas de la Misericordia de las Américas y comprometida desde hace más de 30 años con los pueblos originarios de su país, enfatiza la necesidad de escuchar el grito de la Tierra con el grito de los pobres, pues la pobreza en América Latina y el Caribe no puede comprenderse hoy sin integrar la dimensión ecológica.

“Los territorios más vulnerables- zonas rurales, periferias urbanas, regiones indígenas-, son también los más afectados por la degradación ambiental”, afirma Rosita, señalando que la ecoteología latinoamericana, en diálogo con la teología de la liberación, nos ayuda a comprender que “el pecado estructural hoy tiene una dimensión ecológica”.

Rosita plantea la necesidad del acompañamiento pastoral a las periferias, lugares “donde la vida está amenazada, donde los derechos son vulnerados y donde las personas y las culturas suelen permanecer invisibilizadas”. Señala que estos territorios evidencias las contradicciones de nuestro tiempo, pues son “ricos en biodiversidad y cultura”, pero al mismo tiempo están “amenazados por el avance del extractivismo”.

Su artículo sugiere que el acompañamiento en las periferias genera una relación de aprendizaje mutuo, donde Iglesia y pueblos indígenas caminan juntos, comparten saberes y defienden la vida y los territorios desde el respeto, la escucha y el cuidado de la Casa Común.

“Los pueblos indígenas enseñan otras formas de relación con la naturaleza. En sus cosmovisiones, el territorio no es un objeto de explotación, sino un espacio sagrado de vida, memoria y espiritualidad”, escribe Rosita.

Así, las manos reunidas para escribir esta nueva edición de la revista CLAR, nos comparten experiencias pastorales, reflexiones desde la ecoteología y herramientas prácticas para seguir construyendo una Iglesia capaz de responder a los desafíos del presente y de detener la destrucción de la Casa Común, por lo cual invitamos a leerla, interiorizarla y compartirla en todos los espacios.

La revista descargar la revista de forma gratuita en el portal de la Revista CLAR:

https://comuni.clar.org/revistaclar/yfkh3i20

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