La Amazonía, fuente de vida del planeta, hoy está amenazada de muerte. “Con sus 8 millones de km2 es el corazón del planeta, allí vivimos más de 400 pueblos indígenas y 3 millones de amazónicos, en medio de la selva y la diversidad biológica más grande de la Tierra, rodeada de impresionantes reservorios de agua dulce que producen “ríos voladores” que traen la lluvia a diferentes confines del globo. Está Amazonía, vital para estabilizar el clima del planeta y para el futuro de la humanidad, hoy vive una escalada de pandemias”, manifiesta el pronunciamiento, del GRITO DE LA SELVA, difundido, el 27 de febrero, 2021.

La segunda ola del COVID 19, que ha dado origen a otra variante en la ciudad de Manaos, Brasil, “ha provocado más de 50 mil muertes en toda la Pan Amazonía”. Esta escalada de pandemias “es síntoma de un planeta que necesita sanar, en el cual es impostergable restablecer la armonía entre los seres humanos y la naturaleza, entre los individuos y sus familias, entre la sociedad y el estado, entre las naciones y el planeta”, afirman los pueblos amazónicos, organizaciones sociales, de mujeres, medioambientales, culturales, religiosas y defensoras de los derechos humanos y los derechos de la naturaleza, auto convocados en el evento virtual: “El grito de la selva/Voces de la Amazonia”. Evento realizado el 26 y 27 de febrero de 2021, en el marco de la Asamblea Mundial por la Amazonía.

Ante la grave situación que vive los pueblos amazónicos frente al COVID 19, el pronunciamiento hace un llamado a la solidaridad y acción urgente para hacer frente a la Emergencia Sanitaria en la Amazonía para exigir:

  • Se garantice el acceso universal a vacunas confiables para la población amazónica, y proceder de acuerdo a las decisiones y consentimientos, manifestados en consulta previa por los pueblos indígenas.
  • Liberalización de la propiedad intelectual y establecer una moratoria en la aplicación del Acuerdo de Propiedad Intelectual sobre el Comercio (TRIPS por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial del Comercio para mejorar, masificar y abaratar el acceso a los tratamientos, vacunas en base a genéricos.
  • Demandar que la OMS y la OPS abran al acceso público los avances científicos sobre el Covid19, establezcan que las vacunas son un bien público gratuito y de acceso a través de COVAX y otros mecanismos.
  • Atención médica inmediata para los pueblos indígenas que han sido relegados de atención y acceso a medicinas. Fortalecer las sociedades del cuidado, y la salud pública universal con sistemas comunitarios, acciones indígenas de vigilancia, autocuidado sanitario y autogobierno colectivos.
  • Establecer un ingreso básico a las familias que han sufrido de pérdidas familiares y/o que están contagiadas hasta que las vacunas sean implementadas de manera efectiva.
  • Corredores de vida garantizados y libres de actividades extractivas a cerca de 200 pueblos no contactados en toda la Cuenca para evitar su extinción por un potencial contagio.
  • Condonar la deuda externa de los países amazónicos para evitar el colapso sus economías en medio de la pandemia.

Para garantizar la vida y las culturas de los pueblos indígenas, el pronunciamiento plantea:

  • Defender y garantizar los planes de vida y las culturas de los pueblos indígenas y otras poblaciones que la habitan para salvar la Amazonía, la biodiversidad y evitar el colapso climático del planeta.
  • Favorecer las economías locales, de pequeña escala y los ciclos de producción y comercio que respetan nuestros ritmos, conocimientos tradicionales, relaciones y la naturaleza.

Frenar la deforestación y degradación de la Amazonía que ya suma el 20% del bosque más extenso del mundo a través de las siguientes acciones:

  • Suspender y prohibir las actividades, inversiones y proyectos extractivistas a nivel minero, petrolero, megahidroeléctrico, agropecuario, forestal, de infraestructura y otros en la Amazonía.
  • Adoptar sanciones en sus países de origen y a nivel internacional contra las empresas transnacionales que alientan la destrucción de la Amazonía.
  • Rastrear las cadenas de valor de la carne, la soya, la minería, el petróleo y otros productos para impedir y sancionar la venta de productos del extractivismo que destruyen la Amazonía. Es imperativo legislar el cumplimiento de derechos humanos y de la naturaleza de cada cadena de valor.
  • Presionar a los gobiernos y concientizar a los consumidores para que su consumo no alimente más procesos de destrucción de la Amazonia.
  • Prohibir el uso y expansión de semillas transgénicas y agrotóxicos que alientan la expansión de la frontera agrícola a costa de la selva.

En relación a la ratificación y puesta en vigencia del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, la Asamblea de los pueblos de la Amazonía acuerda:

  • Rechazar y denunciar el Tratado, por sus graves impactos sobre la Amazonía. Denunciar los Tratados de Libre Comercio que amenazan nuestras economías locales y alimentan circuitos de ganancia del gran capital.
  • Exigir que los bancos y fondos de inversión en los países desarrollados y emergentes suspendan el financiamiento de actividades extractivas, productivas y comerciales como la industria de ganadería intensiva, las plantaciones de monocultivos, y otros que nos acercan al punto de no retorno de los ecosistemas del planeta.

En torno a la justicia climática y ambiental:

  • Transformar las economías, las formas de producción, consumo y desechos de los países desarrollados y las élites de los países en desarrollo para frenar la destrucción de la Amazonía.
  • Cambiar nuestra relación con la naturaleza reconociendo los derechos de la naturaleza y estableciendo en nuestros países legislaciones y mecanismos para evitar que se produzcan nuevos ecocidios como el que vive hoy la Amazonía.
  • Duplicar como mínimo en la presente década las contribuciones de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de los países desarrollados y emergentes.
  • Construir capacidades en los pueblos indígenas y la sociedad civil para monitorear y auditar las contribuciones de reducción de emisiones que se relacionan con la Amazonía.
  • Rechazar falsas soluciones de mecanismos de mercado de carbono y tecnologías de secuestro de carbono que sólo profundizan las causas de fondo que nos llevaron a esta grave crisis climática.
  • Establecer impuestos progresivos al uso de combustibles fósiles para desalentar su utilización y remplazarlos con energías alternativas.
  • Exigir el pago de la deuda climática que tienen los países desarrollados y emergentes por haber causado más del 90% de las emisiones históricas de gases de efecto invernadero que provocan la crisis climática.
  • Frenar la criminalización y asesinato de líderes indígenas y defensores de la naturaleza. Fortalecer los mecanismos culturales propios de los pueblos para frenar la violencia sobre ellos.

Finalmente, el pronunciamiento, nos convoca, nos hace un llamado a impulsar y apoyar movilizaciones en todos los rincones del planeta para salvar la Amazonía:

¡Amazonisemonos! Seamos Amazonía, recuperemos nuestras raíces con nuestra Madre Tierra y escuchemos el llamado de la selva.

Más información y texto completo del pronunciamiento público del Grito de la Selva